Mira, que se quede con abril

“Que no te compren por menos de nada. Que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena”: Estas son las razones por las que, ahora, sabemos que recuperar al mes de abril no es tan importante, ni siquiera para Sabina.

Tendremos que consentir, escuchar y hasta ceder privacidad y algunas cosas que ni nos imaginábamos solo por una razón; en aras del bien común. Inevitable, llegan las primeras señales de control, esa palabra ante la que, inevitablemente, levantamos la mirada. Sin embargo, recuerdo cuando, hace un mes, entré en un restaurante japonés y enseguida me llegó un mensaje directo a mi móvil preguntándome la valoración del sitio en el que me encontraba y otras sugerencias de corte oriental. Así es el control y sus diferentes grados.

Nuevos escenarios se estén conformando sin que todavía podamos verlos. En tiempo de estado de alarma tenemos que demostrar por qué nos movemos y bajo esta tendencia quizás, cuando llegue la vacuna prometida, nos pedirán la señal de llevarla para autorizarnos a viajar, alquilar un coche o acceder a un gimnasio. Algo que, hasta el momento, lo hacíamos sin aparente control gubernamental.

De momento, apostamos por mirar de frente al virus, a los ertes, a las prohibiciones, a los miedos y a las incertidumbres retando al fin del mundo con nuestros bailes. Todo ello desde nuestros escenarios, pisos de sesenta metros cuadrados donde nos teñimos las canas. Y así es el dibujo del nuevo tiempo, ya no nos importa recuperar el mes de abril, que se lo quede. Ahora, el cómo pudo sucederme a mí es otra historia.


Aida Soilán

Periodista y autora de "Orillas de ébano"



Y así es el dibujo del nuevo tiempo, ya no nos importa recuperar el mes de abril, que se lo quede. Ahora, el cómo pudo sucederme a mí es otra historia.

#mesdeabril

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